DEFINICIONES DE GUERRA
La guerra tiene numerosas
definiciones, según el desarrollo histórico del concepto y las características
del mismo. Se han identificado diversas definiciones, entre otras:
1) como enfrentamiento armado; 2) como proceso político
1) como enfrentamiento armado; 2) como proceso político
El teórico prusiano Karl Von
Clausewitz en su obra “De la guerra” cuando define la guerra expresa: “La
guerra no es otra cosa que un duelo en una escala más amplia. Si concibiéramos
a un mismo tiempo los innumerables duelos aislados que la forman, podríamos
representárnosla bajo la forma de dos luchadores, cada uno de los cuales trata
de imponer al otro su voluntad por medio de la fuerza física; su propósito
inmediato es derribar al adversario e incapacitarlo de ese modo para ofrecer
mayor resistencia”. Y luego concluye: “la guerra es un acto de fuerza para
imponer nuestra voluntad al adversario”. Y para reforzar
aun más define “la guerra es la mera continuación de la política por otros
medios.”
La guerra — sostienen Brentano y Sorel—, es el acto político por el cual varios Estados, no pudiendo conciliar lo que creen son sus deberes, sus derechos o sus intereses, recurren a la fuerza armada para que ésta decida cuál de entre ellos, siendo el más fuerte, podrá en razón de su fuerza, imponer su voluntad a los demás”.
La autora Vilma L. Franco
señala que “la guerra no debe entenderse
sólo como choque militar, como acción, sino también, como proceso político, que contiene la búsqueda de imponerse sobre el otro en términos políticos y militares, que presupone la existencia de una relación de antagonismo, enemistad y poder, y que puede permanecer aún después del cese de las acciones bélicas. Sólo en esta perspectiva se puede reconocer la guerra como una relación de poder y no sólo de fuerza; y se puede advertir que esta, a diferencia de la violencia, comprende la redefinición de un orden social o la configuración de una nueva hegemonía política”.
sólo como choque militar, como acción, sino también, como proceso político, que contiene la búsqueda de imponerse sobre el otro en términos políticos y militares, que presupone la existencia de una relación de antagonismo, enemistad y poder, y que puede permanecer aún después del cese de las acciones bélicas. Sólo en esta perspectiva se puede reconocer la guerra como una relación de poder y no sólo de fuerza; y se puede advertir que esta, a diferencia de la violencia, comprende la redefinición de un orden social o la configuración de una nueva hegemonía política”.
GUERRA TOTAL
El término fue utilizado por primera vez por el teórico de las guerras Clausewitz y de manera más o menos simple significa que toda la población se vuelca con el esfuerzo bélico, no solamente los ejércitos sino también la población civil. El papel de los estados es ahora mucho más activo, los gobiernos se vuelcan con las guerras y derivan gran parte de sus recursos a fines bélicos, sobre todo a financiar a científicos e investigadores que pueden aportar nuevas armas más eficaces para batir al enemigo. Los recursos de los estados provienen de la población que además de pagar tributos para sostener el esfuerzo bélico ahora se ve, de manera masiva, reclutada para crear ejércitos inmensos. Otra característica importante es que en Europa, Estados Unidos y Japón se ha producido en el último tercio del siglo XIX la llamada segunda revolución industrial y la capacidad de producción de armas y productos para las guerras ha crecido de manera espectacular, sin este dato no entenderíamos el coste económico tan grande que suponen las guerras del siglo XX.
Con el ejemplo expuesto podemos ver que la
población civil participa activamente en el conflicto, pero también se
convierte en víctima. El aniquilamiento del adversario se entendía como
destrucción física de combatientes y no combatientes, dicho de otra forma, la
población no militar pasaba a ser objetivo militar. Se inicia aquí un fenómeno
que caracteriza a las guerras del siglo XX y que define también a la guerra
total: el número de víctimas civiles es más alto que el de militares y este
fenómeno que vemos como algo perturbador no hará más que crecer a lo largo de
la centuria pasada. Además otro enemigo aparece en la gente que vive lejos del
frente: el hambre y las privaciones, el destinar casi todos los recursos al
frente hace que la retaguardia se hunda, el racionamiento no alcanza para
garantizar la cantidad mínima de alimentos necesarios y las bajas crecen de
manera espectacular. El descontento que esto genera provoca problemas a los
gobiernos y en algunos casos ese estado de cosas llega a hacer caer a esos
gobiernos, el caso más claro es la caída del zar y la revolución rusa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario