viernes, 17 de agosto de 2012

Guerra y Guerra Total


DEFINICIONES DE GUERRA

La guerra tiene numerosas definiciones, según el desarrollo histórico del concepto y las características del mismo. Se han identificado diversas definiciones, entre otras:
1) como enfrentamiento armado; 2) como proceso político

La Guerra como enfrentamiento armado:
El teórico prusiano Karl Von Clausewitz en su obra “De la guerra” cuando define la guerra expresa: “La guerra no es otra cosa que un duelo en una escala más amplia. Si concibiéramos a un mismo tiempo los innumerables duelos aislados que la forman, podríamos representárnosla bajo la forma de dos luchadores, cada uno de los cuales trata de imponer al otro su voluntad por medio de la fuerza física; su propósito inmediato es derribar al adversario e incapacitarlo de ese modo para ofrecer mayor resistencia”. Y luego concluye: “la guerra es un acto de fuerza para imponer nuestra voluntad al adversario”. Y para reforzar aun más define “la guerra es la mera continuación de la política por otros medios.”

La guerra — sostienen Brentano y Sorel—, es el acto político por el cual varios Estados, no pudiendo conciliar lo que creen son sus deberes, sus derechos o sus intereses, recurren a la fuerza armada para que ésta decida cuál de entre ellos, siendo el más fuerte, podrá en razón de su fuerza, imponer su voluntad a los demás”.

La guerra como proceso político:
La autora Vilma L. Franco señala que “la guerra no debe entenderse
sólo como choque militar, como acción, sino también, como proceso político, que contiene la búsqueda de imponerse sobre el otro en términos políticos y militares, que presupone la existencia de una relación de antagonismo, enemistad y poder, y que puede permanecer aún después del cese de las acciones bélicas. Sólo en esta perspectiva se puede reconocer la guerra como una relación de poder y no sólo de fuerza; y se puede advertir que esta, a diferencia de la violencia, comprende la redefinición de un orden social o la configuración de una nueva hegemonía política”.

GUERRA TOTAL

El término fue utilizado por primera vez por el teórico de las guerras Clausewitz y de manera más o menos simple significa que toda la población se vuelca con el esfuerzo bélico, no solamente los ejércitos sino también la población civil. El papel de los estados es ahora mucho más activo, los gobiernos se vuelcan con las guerras y derivan gran parte de sus recursos a fines bélicos, sobre todo a financiar a científicos e investigadores que pueden aportar nuevas armas más eficaces para batir al enemigo. Los recursos de los estados provienen de la población que además de pagar tributos para sostener el esfuerzo bélico  ahora se ve,  de manera masiva, reclutada para crear ejércitos inmensos. Otra característica importante es que en Europa, Estados Unidos y Japón se ha producido en el último tercio del siglo XIX la llamada segunda revolución industrial y la capacidad de producción de armas y productos para las guerras ha crecido de manera espectacular, sin este dato no entenderíamos el coste económico tan grande que suponen las guerras del siglo XX.
La Primera Guerra Mundial es el primer conflicto donde se ponen en marcha de manera generalizada todas estas características. Que los avances científicos son la base para mantener la supremacía sobre el enemigo lo prueban la gran cantidad de armas que o bien se perfeccionaron o bien se inventaron durante la contienda. Un lugar especial lo ocupan las armas químicas, especialmente la utilización de gases por los militares alemanes para diezmar al enemigo, todo un numeroso equipo de científicos fue puesto a trabajar por el Estado alemán para romper las líneas enemigas, de la misma manera los aliados tienen que desarrollar rápidamente armas similares y perfeccionar la defensa frente a estos ataques. A los gases podemos añadir todo tipo de armamentos: cañones de mayor precisión y más mortíferos, perfeccionamiento de aviones y submarinos, y utilización de tanques, sobre todo al final de la contienda. 
Con el ejemplo expuesto podemos ver que la población civil participa activamente en el conflicto, pero también se convierte en víctima. El aniquilamiento del adversario se entendía como destrucción física de combatientes y no combatientes, dicho de otra forma, la población no militar pasaba a ser objetivo militar. Se inicia aquí un fenómeno que caracteriza a las guerras del siglo XX y que define también a la guerra total: el número de víctimas civiles es más alto que el de militares y este fenómeno que vemos como algo perturbador no hará más que crecer a lo largo de la centuria pasada. Además otro enemigo aparece en la gente que vive lejos del frente: el hambre y las privaciones, el destinar casi todos los recursos al frente hace que la retaguardia se hunda, el racionamiento no alcanza para garantizar la cantidad mínima de alimentos necesarios y las bajas crecen de manera espectacular. El descontento que esto genera provoca problemas a los gobiernos y en algunos casos ese estado de cosas llega a hacer caer a esos gobiernos, el caso más claro es la caída del zar y la revolución rusa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario